Las huertas escolares promueven el consumo de alimentos frescos, la educación ambiental, el cuidado de los recursos naturales y el reconocimiento del campo boyacense.
Tunja, 31 de agosto de 2026. (UACP). Sembrar, cosechar y llevar los alimentos de la huerta al plato se ha convertido en una experiencia pedagógica que fortalece la alimentación saludable y la educación ambiental en las instituciones educativas de Boyacá. A través de las huertas escolares, la Secretaría de Educación impulsa prácticas que vinculan a estudiantes, docentes y familias con el campo, la producción de alimentos y el cuidado del medio ambiente.
La estrategia avanza en diferentes establecimientos educativos del departamento, donde las comunidades aprovechan sus espacios para cultivar hortalizas y otros productos que pueden incorporarse a la alimentación diaria. Lechuga, acelga, espinaca, cebolla, cilantro, tomate, zanahoria, entre otras especies, hacen parte de estos procesos de siembra y cosecha.
Cada huerta se convierte, además, en un escenario de aprendizaje en el que los estudiantes pueden conocer de cerca el origen de los alimentos, participar en su producción y comprender la importancia de una alimentación equilibrada y del aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Para el chef Marcos Pinzón, estos procesos contribuyen a generar hábitos alimentarios saludables y, al mismo tiempo, permiten reconocer el valor de los productos cultivados en el territorio.
“Los procesos de siembra y cosecha permiten comprender la importancia de cuidar los recursos naturales, valorar el trabajo agrícola y promover prácticas responsables que contribuyan a evitar el desperdicio de alimentos”, destacó Pinzón.
Las huertas también fortalecen el sentido de pertenencia de la comunidad educativa, al acercar a niños, niñas y jóvenes a las labores del campo y permitirles reconocer el esfuerzo que existe detrás de cada alimento que llega a la mesa.
De esta manera, la Secretaría de Educación de Boyacá articula la promoción de estilos de vida saludable con la educación ambiental y el reconocimiento del territorio, generando experiencias en las que aprender también significa sembrar, cuidar, cosechar y valorar los alimentos.
Con esta estrategia, el Gobierno de Boyacá reafirma su compromiso con una educación que trasciende las aulas y promueve comunidades más conscientes frente a la alimentación, la protección de los recursos naturales, la sostenibilidad y el valor del campo boyacense. (Fin / Francisco Aranguren – Prensa PAE – UACP).
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